Madrid es la ciudad que amamos, pero hay cosas que siempre nos hacen querer escapar de ella. Su rutina, su ruido, sus atascos, la contaminación, el bullicio, muchos de sus vecinos… Apetece escapar de casa a otro mundo. El Parque de El Capricho es uno de los mejores lugares en Madrid para hacer esa escapada que a veces tanto necesitamos. Un espacio que te traslada a un remanso verde de paz, naturaleza, historia y belleza.

El Capricho es, como decimos, un remanso de naturaleza e historia en el que encontrarás una variedad increíble de árboles a su increíbles. El parque más bonito de Madrid. Un pulmoncito verde en el que puedes sentarte en sus bancos o tumbarte en el césped a pensar o a descansar. Antes o después de hacer el recorrido por sus 14 hectáreas. Siempre tratando de cuidarlo: es un parque histórico.

Un parque lleno de increíbles rincones
Puedes pasar el día viendo los diferentes puntos clave de su mapa: la Casa de la Vieja, el Abejero, el Invernadero, el Fortín, la Casa del Artillero, el Casino de Baile, la Plaza de los Emperadores o el Puente de Hierro, entre otros. Por supuesto, cuando vas a visitar el parque no puedes olvidar sus dos puntos más icónicos: el Palacio de los duques de Osuna (junto al que está el Búnker de la Guerra Civil) y el Templete de Baco. Pero en cualquier lugar del parque sentirás la belleza y la naturaleza a tu alrededor.

El Capricho es un no tan conocido rincón de Madrid que te invita a la tranquilidad, la calma y a disfrutar del tiempo pasando. Es el jardín romántico por excelencia de Madrid, por estilo, por origen y, en otro significado, por lo que sientes en él. Las pasiones y los sentimientos se desbordan paseando por su belleza. Romanticismo desbordante.
Un poco de historia
El Capricho fue mandado construir por la Duquesa de Osuna en el año 1787 como finca de recreo. Y su creación se alargó, porque tardó ni más ni menos que 52 años en estar completamente terminado. La duquesa nunca lo llegó a ver el parque completado, pues murió 1834. Pero siempre la recordaremos por el regalo nos dio.

Los herederos de la duquesa lo mantuvieron, e incluso lo ampliaron. Pero hubo un momento en el que sus deudas les obligaron a subastarlo. Ahí se inició un declive del Capricho. Una degradación que tras la Guerra Civil se acentúo hasta casi hacerlo desaparecer. Todo hasta que en 1974 el Ayuntamiento de Madrid lo compró y lo revitalizó y nos lo abrió.

El Parque de El Capricho es un espacio verde para ir en cualquier época del año con los amigos, la pareja, la familia, sólo o con las visitas que vienen a conocer la región. Todos los meses es increíble pero es en primavera cuando El Capricho, uno de los parques más bellos de Madrid, se vuelve una absoluta maravilla. En primavera con cada vez más sol y su vegetación naciendo es una pasada.
¿Cómo visitar El Capricho?
El Parque de El Capricho es una joya de todo Madrid, y la joya de la corona del barrio de la Alameda de Osuna. La entrada al parque es gratis. Se puede llegar en coche, porque hay un parking gratuito cerca en el Paseo de la Alameda de Osuna, pero el metro El Capricho de la Línea 5 es mucho mejor opción. El parking no es demasiado grande y se llena bien pronto.

Abre los sábados, domingos y festivos desde las 9 de la mañana. La hora de cierre es de octubre a marzo a las 18.30, y de abril a septiembre a las 21 horas. Muy importante: El Capricho es un jardín histórico. Por eso no está permitido comer, jugar a la pelota, montar en bicicleta o patines o pasear al perro.